Escultura de la Explanada

Desde un principio, Huntington tenía la intención de añadir esculturas a los edificios y asegurarse de su permanencia convirtiéndolas en monumentales obras de arte. En 1923, tras sus nupcias con la escultora Anna Vaughn Hyatt, comenzaron a tomar forma sus planes para colocar esculturas en Audubon Terrace. Dominando el espacio central de la explanada inferior de la Hispanic Society, encontramos la gigantesca estatua ecuestre de bronce de El Cid Campeador. El primer vaciado fue un regalo de los Huntington a la ciudad de Sevilla. Pero la primera réplica se instaló en el patio central de la explanada inferior el 15 de agosto de 1927. Para completar el conjunto, se añadieron cuatro guerreros sedentes de bronce a tamaño natural, que se apoyan sobre sus escudos. Entre las restantes esculturas de Anna Hyatt Huntington que se pueden contemplar en la explanada se incluyen dos ciervos rojos, macho y hembra, con su cervatillo, también en bronce; dos leones heráldicos de piedra caliza, con esferas terrestres entre sus garras, que custodian la entrada al Museo y la Biblioteca; y cuatro grupos de osos, jaguares, buitres y jabalíes –también en caliza– que flanquean la parte superior de las escaleras que suben a las terrazas situadas a ambos lados del Edificio Norte. Completan el programa escultórico de la explanada dos enormes relieves escultóricos ecuestres en piedra caliza ubicados en las fachadas del Edificio Norte: Boabdil, el último rey nazarí de Granada; y Don Quijote, cuya postura alicaída, quebrado bastón y escuálido caballo Rocinante ofrecen un marcado contraste con la vigorosa pose y el majestuoso corcel de El Cid.


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